Escala y Definición de Calificaciones PDF Imprimir E-mail

Introducción

Fitch publica una variedad de opiniones mediante sus calificaciones. La más conocida es la calificación crediticia, pero Fitch también publica puntajes y otras escalas relativas respecto de la fortaleza financiera u operacional. Por ejemplo, Fitch Ratings, también provee calificaciones especializadas de administradores de hipotecas residenciales y comerciales, de administradores de activos y de fondos de inversión. Adicionalmente, Fitch publica calificaciones de tipo cuantitativas, como ser las calificaciones Q-IFS, que constituyen una medida en un momento determinado de la fortaleza financiera individual de una compañía de seguros, basándose solo en un modelo estadístico.

La publicación y mantenimiento de todas las calificaciones se encuentra sujeta a la información recibida.

Entidades o emisores con la misma calificación son de una calidad similar, si bien no necesariamente idéntica, dado que la calificación es una medida relativa del riesgo y las categorías de calificación pueden no reflejar íntegramente las pequeñas diferencias entre grados de riesgo.

Calificaciones de Riesgo Crediticio

Las calificaciones crediticias de Fitch constituyen una opinión respecto de la habilidad relativa de una entidad de hacer frente a las obligaciones financieras, como ser el pago de intereses, la devolución del principal, el pago de seguros o el pago de dividendos preferentes. Las calificaciones crediticias son utilizadas por los inversores como una indicación de la probabilidad de recuperar su dinero de acuerdo con los términos bajo los cuales invirtieron. Las calificaciones crediticias de Fitch cubren el espectro global de empresas, soberanos (incluyendo supranacionales y bus-nacionales), entidades financieras, bancos, compañías de seguros, municipios y otras entidades públicas y de los títulos u otras obligaciones emitidas, además de emisiones de finanzas estructuradas respaldadas por activos financieros.

El uso de las calificaciones crediticias define su función: las calificaciones “grado de inversión” (categorías internacionales de largo plazo ‘AAA'' a ‘BBB-‘; corto plazo ‘F1'' a ‘F3'') indican riesgo bajo a moderado, mientras que aquellas consideradas “especulativas” o “debajo de grado de inversión” (categorías internacionales de largo plazo ‘BB+'' a ‘D'') indican un mayor nivel de riesgo o que un evento de default ha ocurrido. Las calificaciones crediticias expresan riesgo mediante un ranking relativo, lo cual equivale a decir que son medidas ordinales del riesgo crediticio y que no son predictivas de una frecuencia específica de default o pérdida.

Dependiendo de su aplicación, las calificaciones crediticias se refieren a medidas “benchmark” de probabilidad de default además de expectativas relativas de pérdidas ante el default. Por ejemplo, los emisores reciben un “Issuer Default Rating” (calificación de emisor) que es una medida de la probabilidad de default relativa. Del mismo modo, las calificaciones crediticias de corto plazo consideran en primer lugar la posibilidad de que las obligaciones sean cumplidas a tiempo. Sin embargo, las emisiones son calificadas considerando la probabilidad de default y la probabilidad de pérdida en caso de default. Como resultado, para ciertas corporaciones las emisiones o títulos pueden ser calificadas más alto, al mismo nivel o más bajo que la calificación del emisor, reflejando la expectativa respecto de las posibilidades de recupero de la emisión, además de las diferencias y en habilidad y voluntad de pago. Si bien el análisis del recupero juega un rol fundamental a lo largo de la escala de calificación, se hace una consideración más crítica para los títulos por debajo de grado de inversión, particularmente en la franja inferior de la escala. En estos casos Fitch generalmente publica la calificación de recupero (“Recovery Rating”), la cual es complementaria a la calificación crediticia.

Las calificaciones de financiamientos estructuradas son asignadas a cada emisión individual o cada tramo de la transacción, y no a un emisor. Cada tramo de la financiación estructurada se califica en base a varios escenarios de estrés combinados con su seniority relativo, prioridad respecto de los flujos de fondos y otros mecanismos de la estructura.

Calificaciones de Riesgo Crediticio Internacionales

Las calificaciones de riesgo crediticio internacionales evalúan la capacidad de cumplir con los compromisos en moneda extranjera y local. Tanto las calificaciones en “moneda extranjera” y “moneda local” son evaluaciones internacionalmente comparables. La calificación en moneda local mide la posibilidad de pago en la moneda de la jurisdicción correspondiente al domicilio del emisor y por lo tanto no considera la posibilidad de conversión de la moneda local en moneda extranjera o de la realización de transferencias entre jurisdicciones soberanas.

Calificaciones de “Country Ceiling”

Las calificaciones de country ceiling (techo país) son asignadas internacionalmente y reflejan la opinión de Fitch respecto del riesgo de que se impongan controles de cambio y capital por parte de las autoridades soberanas, que podrían impedir la habilidad del sector privado de convertir moneda local a moneda extranjera y transferir a acreedores no residentes – riesgo de transferencia y convertibilidad (T&C). Dada la cercana correlación entre el crédito soberano y los riesgos de T&C, cuando el techo soberano se encuentra al mismo nivel que las calificación del soberano, las calificaciones al nivel del techo país pueden exhibir un mayor grado de volatilidad que la normalmente asociada a ese nivel de calificación.

Otras Calificaciones

Fitch Ratings también provee calificaciones Individuales y de Soporte para bancos, las cuales opinan respecto de la posibilidad de que un banco entre en dificultades, y ante una situación de dificultad, opinan respecto de si recibiría o no apoyo externo. Adicionalmente, Fitch Ratings provee calificaciones especializadas de administradores (servicers) de hipotecas residenciales y comerciales y de otros tipos de activos. Las calificaciones de administración de activos opinan respecto de la capacidad operacional y financiera relativa de un administrador de activos, un fiduciario u otros. Las calificaciones crediticias y/o de volatilidad de fondos administrados se asignan fondos de bonos ciertos índices de renta fija y obligaciones colateralizadas con hipotecas. Muchas de estas calificaciones se ofrecen internacionalmente y en algunos caos también en escala nacional aplicando los modificadores e identificadores apropiados a las calificaciones.

Disclaimers

Las calificaciones se basan sobre la información que se obtiene directamente de los emisores, los colocadores, sus expertos y otras fuentes que Fitch Ratings considera confiables. Fitch Ratings no audita ni verifica la veracidad de dicha información, y no se encuentra bajo la obligación de auditar ni verificar dicha información ni llevar a cabo ningún otro tipo de investigación para determinar la veracidad o exactitud de dicha información. Si dicha información resultara contener errores o conducir de alguna manera a error, la calificación asociada a dicha información puede no ser apropiada y Fitch Ratings no asume responsabilidad por este riesgo. La asignación de una calificación a un emisor o a sus emisiones no debe ser interpretada como una garantía de veracidad, exactitud, o actualización de la información en la cual se basa dicha calificación o el resultado obtenido por el uso de dicha información.

Las calificaciones no constituyen una recomendación de comprar, vender o mantener ningún título, ni comentan sobre la correspondencia del precio de mercado, la conveniencia de un título para un inversor particular, o sobre la naturaleza impositiva de los pagos de dicha emisión.

Las calificaciones crediticias de Fitch no se refieren a otros riesgos además de los crediticios. En particular, las calificaciones no tratan respecto del riesgo de pérdidas por valor de mercado debido a cambios en las tasas de interés u otras consideraciones de mercado.

Las calificaciones son una opinión que refleja la habilidad de una entidad o de una emisión de cumplir con los compromisos financieros, como ser intereses, dividendos preferidos, repago de capital, de acuerdo con los términos. Las calificaciones no son un dato por si mismas, y por lo tanto no pueden ser descriptas como “exactas” o “inexactas”.

Fitch Ratings no tiene relación fiduciaria con ningún emisor, suscriptor u otro individuo. Nada debe ser interpretado como la creación de una relación fiduciaria entre Fitch Ratings y un emisor o entre Fitch Ratings y cualquier uso de sus calificaciones.

Las calificaciones pueden ser cambiadas, observadas, colocadas bajo Rating Watch o retiradas como resultado de cambios, agregados, veracidad, falta de acceso, o inexactitud de la información o por cualquier otra razón que Fitch Ratings considere suficiente.

Fitch Ratings no provee a ningún tercero asesoramiento financiero, o auditoria legal, o servicios contables, de valuación o actuariales. Una calificación no debe ser interpretada como reemplazo de dichos asesoramientos o servicios.

La asignación de una calificación por parte de Fitch Ratings no debe ser atribuida como consentimiento de parte de Fitch Ratings para utilizar su nombre como experto en conexión con ninguna registración, documento de oferta u otros trámites realizados bajo las leyes de registración relevantes.

Acciones de Calificación (Ratings Actions)

Afirmación (Affirmed)
La calificación ha sido revisada y no se considera necesario ningún cambio.

Confirmación (Confirmed)
Debido a un pedido externo o cambio en las condiciones, la calificación ha sido revisada y no se ha considerado necesario ningún cambio.

Baja (Downgrade)
La calificación ha bajado en la escala.

Calificación Esperada (Expected Rating)
Una calificación preliminar ha sido asignada, generalmente contingente a la recepción de la documentación definitiva.

Nueva Calificación (New Rating)
Se ha asignado una nueva calificación.

Pagado Totalmente (Paid In Full) Este tramo ha sido cancelado, independientemente de si ha sido una amortización o un prepago. Dado que la emisión ya no existe, no se continúa calificando. (Nota: aplicable solo para transacciones de Finanzas Estructuradas).

Rating Watch On
El emisor o el título ha sido colocado en status activo de Rating Watch.

Revisión de Rating Watch (Rating Watch Review) La calificación ha sido revisada y el status de Rating Watch ha sido extendido por seis meses adicionales.

Revisión IDR La calificación de emisor de largo o corto plazo ha sido cambiada a una calificación de emisor (Issuer Default Rating – IDR).

Revisión de Perspectiva (Revision Outlook) La Perspectiva de la calificación ha cambiado.

Revisión de la Calificación (Revision Rating) La calificación ha sido modificada.

Suba (Upgrade) La calificación ha subido en la escala.

Retirada (Withdrawn) La calificación ha sido retirada y el emisor ya se encuentra calificado por Fitch.

Calificaciones internacionales de riesgo crediticio de largo plazo

Las calificaciones de riesgo internacionales de largo plazo (LTCR por su denominación en ingles: Long-Term Credit Ratings) se llaman más comúnmente calificaciones de largo plazo. Al ser asignada a los emisores, es una medida “benchmark” de la probabilidad de default y formalmente se describen como calificaciones de emisor o IDR (Issuer Default Ratings). La excepción más importante es en finanzas públicas, donde los IDR no se asignan dado que comúnmente el mercado se ha enfocado en el pago a tiempo y no se hace distinción analítica entre el emisor y sus obligaciones. Cuando se aplican a emisores o títulos las LTCR pueden se más altas, más bajas o iguales que la IDR para reflejar diferencias relativas en las expectativas de recupero.

La siguiente escala aplica tanto para moneda extranjera como moneda local:

Grado de Inversión

AAA

Máxima calidad crediticia. Las calificaciones ''AAA'' indican la más baja expectativa de riesgo crediticio. Se asignan únicamente en caso de capacidad de pago de compromisos financieros excepcionalmente fuerte. Es muy poco probable que esta capacidad se vea afectada negativamente por acontecimientos previsibles.

AA

Calidad crediticia muy elevada. Las calificaciones ''AA'' indican que existe una expectativa de riesgo crediticio muy reducida. Indican muy fuerte capacidad para el pago de los compromisos financieros. Esta capacidad no es significativamente vulnerable a acontecimientos previsibles

A

Calidad crediticia elevada. Las calificaciones ''A'' indican una expectativa de riesgo crediticio reducida. La capacidad de pago de los compromisos financieros se considera fuerte. No obstante esta capacidad puede ser más vulnerable a cambios en circunstancias y en condiciones económicas en comparación con las calificaciones más elevadas.

BBB

Calidad crediticia buena. Las calificaciones ''BBB'' indican que actualmente es baja la expectativa de riesgo crediticio. La capacidad de pago de los compromisos financieros se considera adecuada, si bien cambios adversos en las circunstancias y condiciones económicas tienen mayor posibilidad de afectar esa capacidad. Es la categoría de grado de inversión más baja.

Grado Especulativo

BB

Especulativo. Las calificaciones ''BB'' indican que existe la posibilidad de que surja riesgo crediticio, particularmente como consecuencia de un cambio adverso en la situación económica. No obstante, las alternativas financieras o de negocio podrían permitir que se cumpliesen con los compromisos financieros. Los títulos calificados en esta categoría no se consideran grado de inversión

B

Altamente especulativo.

Para emisores y títulos performing, la calificación ‘B'' indica que existe significativo riesgo crediticio, aunque mantiene un limitado margen de seguridad. Los compromisos financieros se están cumpliendo actualmente, sin embargo, la capacidad de pago se encuentra condicionada a un ambiente de negocios y económico favorable y sostenido.

Para obligaciones o títulos individuales, puede indicar obligaciones bajo estrés o default con potencial de recupero muy alto. Dichas obligaciones tendrían una Calificación de Recupero de ‘R1'' (sobresaliente).

CCC

Para emisores y títulos performing, el default es una posibilidad cierta. La capacidad de cumplir con los compromisos financieros depende exclusivamente de condiciones de negocio y económicas favorables y sostenidas.

Para obligaciones o títulos individuales, puede indicar obligaciones bajo estrés o default con potencial de recupero promedio a superior. Las diferencias en la calidad crediticia pueden ser marcadas utilizando los signos más y menos. Dichas obligaciones tendrían una Calificación de Recupero de ‘R2'' (superior), o ‘R3'' (bueno), o ‘R4'' (promedio).

CC

Para emisores y títulos performing, el default es probable.

Para obligaciones o títulos individuales, puede indicar obligaciones bajo estrés o default con Calificación de Recupero de ‘R4'' (promedio) o ‘R5'' (por debajo del promedio).

C

Para emisores y títulos performing, el default es inminente.

Para obligaciones o títulos individuales, puede indicar obligaciones bajo estrés o default con potencial de recupero por debajo del promedio o pobres. Dichas obligaciones tendrían una Calificación de Recupero de ‘R6'' (pobre).

RD

Indica una entidad que no ha realizado los pagos a término (dentro del período de gracia aplicable) respecto de algunas, pero no todas, sus obligaciones financieras materiales, y que continua honrando otras clases de obligaciones.

D

Indica una entidad o soberano que ha incumplido (default) respecto de todas sus obligaciones financieras. Default generalmente se define como una de las siguientes:

- fracaso de un emisor de realizar pagos puntuales de principal y/o intereses bajo los términos contractuales de cualquier obligación financiera;- proceso de bancarrota, administración de quiebra, liquidación o cesación de los negocios del emisor; o – canjes bajo estrés u otro tipo de canje forzado de obligaciones, donde los acreedores son ofrecidos títulos con términos estructurales o económicos disminuidos comparados con las obligaciones existentes.

Las calificaciones de default no se asignan prospectivamente; dentro de este contexto, el no pago de un instrumento que contiene cláusulas de diferimiento o período de gracia no será considerado default hasta que haya expirado dicho diferimiento o período de gracia.

Los emisores serán calificados ‘D'' ante una situación de default. Las obligaciones en default o bajo estrés típicamente se calificarán en el rango de las categorías de calificación de ‘C'' a ‘B'', dependiendo de sus perspectivas de recupero y otras características relevantes. Adicionalmente, en emisiones de finanzas estructuradas, donde el análisis indica que un instrumento s encuentra irrevocablemente afectado de modo tal que no se espera que pueda cumplir con los intereses o el capital de acuerdo a los documentos originales de los títulos, la obligación será calificada en las categorías ‘B'' o ‘CCC-C''.

Default se determina por referencia a los términos de la documentación de la emisión. Fitch asignará calificaciones de default donde se determine razonablemente que el pago no ha sido cumplido respecto de una obligación de acuerdo a los requerimientos de la documentación original de la emisión, o si considera que la calificación de default consistente con las definiciones de default publicadas por Fitch es la calificación más apropiada.

Notas:

Los modificadores "+" o "-" pueden ser agregados para demostrar un estatus relativo dentro de una categoría de calificación. Dichos sufijos no se agregan a la calificación del largo plazo ‘AAA'', a las categorías por debajo de ‘CCC'', o las categorías de corto plazo excepto ‘F1''. (Los modificadores +/- solo se usan para hincar diferencias en la categoría CCC para emisiones o títulos, mientras que los emisores calificados con CCC no usan modificadores.)

Rating Watch: las calificaciones se colocan bajo Rating Watch para notificar a los inversores que existe una razonable probabilidad de un cambio en la calificación y la posible dirección de dicho cambio. El Rating Watch se designa “Positivo”, indicando una posible suba, “Negativo” para una posible baja, y “En Evolución” si la calificación puede ser subida, bajada o mantenida. El Rating Watch típicamente ese resuelve en un periodo muy corto de tiempo.

Perspectiva: La perspectiva indica la dirección en que posiblemente se moverá una calificación durante el transcurso de un período de uno a dos años. Las Perspectivas pueden ser positivas, estables o negativas. Una perspectiva positiva o negativa no implica que un cambio sea inevitable. Del mismo modo, las calificaciones con perspectiva estable pueden ser subidas o bajadas antes de que se cambie a positiva o negativa la perspectiva, en caso de que las circunstancias así lo requieran. Ocasionalmente, Fitch Ratings puede no identificar la tendencia fundamental. En estos casos, la Perspectiva se puede describir como en evolución.